Juan Redondo

Y sin lugar a dudas, este apreciado elemento será el causante de las mayores migraciones que se puedan dar en el mundo. Y será mas pronto que tarde pues se supone que al ritmo que vamos en menos de veinte años se prevé que sean cerca de setecientos millones de personas las que, dado a la escasez de este apreciado elemento en su lugar de origen, se desplacen a diferentes lugares del mundo.

De hecho estos desplazamientos ya han comenzado, pues nadie puede negar lo que ya es una realidad. Y no se tratará de vivir mejor, será el poder de supervivencia el que les haga moverse e irán allí donde crean que que al menos tendrán garantizado este elemento para su supervivencia. Esto dicho así parece ciencia ficción, pero la realidad está ahí.

Dado que estamos en un mundo globalizado, lo que afecta a ciento de kilometros, en corto periodo de tiempo, lo tienes encima y no te has enterado, y como siempre esos poderes fácticos que mueven la economía mundial seguirán negando ese cambio, pues no cabe duda que sus intereses van por otros derroteros La economía actual va dirigida por los mismos elementos que están acelerando ese cambio, que no son otros que esa energía de la que dependemos como en el caso del petróleo y que mueven muchos miles de millones. Hasta derribar ese muro, algunos preferirán la destrucción de la civilización tal y como la conocemos en la actualidad, a corregir este desaguisado que se nos avecina.

Y cuando existen hechos que así lo certifican, pues solo hay que escuchar al responsable de una institución tan cercana a nosotros como la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Ceuta y Melilla, decir que el problema ya lo tenemos aquí y no verlo como un tema de primer orden, es que alguien no esta haciendo bien su trabajo.

De hecho Ceuta junto a Melilla son un ejemplo a seguir, pues cuando toda la cuenca del Guadalquivir tiene sus problemas peculiares y se habla de los picos existente en lo referente a las sequías y se mira mas hacia los meteorólogos en Ceuta por su características acuíferas y depender de una desalinizadora, tenemos que mirar mas hacia la zona donde se tiene la toma de agua que a otros sitios. Hay que destacar que actualmente parte de esa zona se esta utilizando para una actividad como es el Bunkering (gasolineras flotantes), donde repostan los barcos que van en transito. Con esto no pido que se paralice dicha actividad, ya que nuestra ciudad necesita de todos los recursos económicos disponible, sino simplemente que se ponga todos los medios para que en caso de algún vertido se este preparado para minimizar los efectos que esto pueda originar.

Por ello seria pertinente hacer un simulacro para ver con que recursos contamos, pues a la larga los daños, no solamente serian medioambientales, que también, sino que podrán paralizar las instalaciones que nos nutren del agua que consumimos, pues solamente con parar la producción el coste sería incalculable. Por ello invertir en seguridad seria un gasto mucho menor si lo comparamos con el daño al que se está expuesto.

Esta seria una propuesta a poner en valor por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Ceuta y Melilla, en su fase del Tercer ciclo de planificación hidrológica, siendo esta la herramienta principal para la gestión de los recursos hídricos de nuestra ciudad. De hecho La Directiva 2000/60/CE del parlamento europeo a ello se refiere.