Salvadora Mateos, delegada del Gobierno

La nueva normalidad de la que tanto hemos oído hablar y que parecía que nunca iba a llegar ya está aquí.

No ha sido un camino fácil. Tres meses muy complicados para todos los ciudadanos y ciudadanas sin cuya complicidad y colaboración nada hubiera sido posible.

Porque en esta pandemia, a la que todavía no hemos vencido y ante la que por lo tanto no podemos bajar la guardia, la responsabilidad personal ha jugado un papel crucial. Sin la contribución individual de todos y todas a la hora de observar y cumplir con las normas sanitarias no hubiéramos llegado a esta nueva fase con éxito, recomendaciones que deberemos seguir poniendo en práctica durante muchos meses.

Continuamos por lo tanto en esta batalla contra un virus que ha causado la muerte de miles de españoles, a los que honramos y no olvidamos, una guerra que sólo ganaremos unidos.

Estos meses tan difíciles han servido además para poner de manifiesto nuestras fortalezas y debilidades, para demostrarnos que juntos y actuando de manera solidaria, podemos ser capaces de hacer frente a las más temidas adversidades. Estos meses nos han puesto a prueba como sociedad y en este tiempo hemos descubierto la necesidad de reforzar y poner en valor algunas virtudes que casi teníamos olvidadas. Me refiero a la importancia de la disciplina social, de la fraternidad, del compañerismo, de la participación, de la defensa de nuestros intereses comunes y en definitiva de los valores que definen nuestro Estado de Derecho.

Existe la idea ya consolidada de que de todas las situaciones críticas, de las crisis, se debe de salir reforzado. Debemos aprender de la experiencia vivida y no dar ni un paso atrás.

"Estos meses tan difíciles han servido además para poner de manifiesto nuestras fortalezas y debilidades, para demostrarnos que juntos y actuando de manera solidaria, podemos ser capaces de hacer frente a las más temidas adversidades"

También hemos aprendido en estos meses que tanto en nuestro país como en Ceuta hay muchos héroes anónimos, personas sin cuyo esfuerzo y especial dedicación en estos meses tan complicados nada hubiera sido igual.

Quiero destacar una vez más el impagable trabajo y la generosidad que han hecho nuestros sanitarios, los agentes de las fuerzas de seguridad, los efectivos del Ministerio de Defensa, los bomberos, la Cruz Roja, Protección Civil y los voluntarios de las organizaciones no gubernamentales. Pero también el de las personas anónimas y el de empresas solidarias, que han puesto en marcha de manera altruista diversas iniciativas con el único objetivo ayudar, de aportar, de sumar. Estos gestos aunque puedan parecer pequeños han sido y son muy importantes, y nos definen como colectivo.

La delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, junto a los mandos de Policía y Guardia Civil

Durante estos meses de Estado de Alarma, la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma de Ceuta han trabajado también de manera conjunta para afrontar este reto sociosanitario y también humanitario al que nos hemos enfrentado. Tarea que va a continuar porque todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Ahora estamos empeñados en reconstruir nuestra economía y para ello contamos además con el apoyo de Europa. Una Europa que debe vernos unidos en la defensa de los intereses nacionales. Y nuestra fuerza debe provenir del diálogo y del entendimiento. Lo útil es unir fuerzas y propósitos. Lo eficaz es cooperar.

La ilusión ahora debe presidir nuestro esfuerzo, debe ser el motor que pilote esta “nueva normalidad” en la que ya estamos inmersos para revertir los daños que ha causado esta crisis sanitaria. Y una vez más debemos afrontarla desde la lealtad y la unidad.

Ceuta tiene un futuro prometedor y necesita de nuestro compromiso e implicación máxima.

Seguimos trabajando porque este virus, sólo lo paramos unidos.