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Los padres de «Baby RB» asumen que el menor morirá

El padre de «Baby RB» ha dado marcha atrás y después de oponerse a las peticiones de la madre de desconectar a su hijo de un año de la máquina que lo mantiene con vida ha aceptado que el menor muera en un hospital de Reino Unido.

Este bebé británico nació hace un año y desde entonces está asistido por respiración artificial debido a una rara enfermedad. El caso conmocionó al país británico y llegó incluso hasta los altos tribunales para que hallaran una solución.

El hospital apoyó la decisión de su madre de desconectarle para que tuviera «una muerte digna» y tranquila».  El padre rechazó esta medida y decidió llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia, en Londres defendiendo que se le practicara una traqueotomía antes de tomar una decisión tan definitiva. Los abogados del padre sostenían que el cerebro del niño funcionaba perfectamente y que podía ver, oír, sentir y reconocer a sus progenitores.

Sin embargo, cambió de parecer tras escuchar a los médicos. "Todas las partes en la Corte están ahora de acuerdo en que lo mejor para Baby RB será que se siga el curso de acción que sugirieron los médicos", destacaron los abogados del hospital ante el juez Andrew McFarlane, a cargo del polémico caso.

Tras anunciar esta medida, el magistrado elogió la decisión del padre, a la que calificó como "triste, pero inevitable". Según el juez, los padres del niño, que lloraron durante toda la lectura de la sentencia, "actuaron de forma ejemplar".

Baby RB sufre de una rara condición llamada Síndrome Congénito Miasténico (CMS), que limita severamente la habilidad para respirar y mover las extremidades. El pequeño ha estado en el hospital desde que nació, en 2008 y  ha perdido la práctica totalidad de su tono muscular