hablando

Alarma en el Lope de Vega por la presencia de un ‘extraño’ en el patio hablando con niñas

- La Dirección del Centro ha notificado el incidente del martes a la Dirección Provincial del Ministerio de Educación, la Consejería de Educación y la Policía Local, pero le quita hierro al asunto

- El hombre, un varón de unos 45 años, distinguido con un sombrero, no pasó de preguntarle a las niñas su nombre y mostrarse amable con ellas

- La historia, engordada como una bola de nieve en las redes sociales, ha destado el nerviosismo en la comunidad educativa del Lope de Vega y de Ceuta en general

Intelectualmente hablando

Una tarde de la semana pasada, en Jerusalén, un periodista italiano me comunicó que había llegado a Italia una nota de agencia donde se comentaba que en la rueda de prensa de la mañana yo había dicho que Berlusconi era como Hitler, y que algunos representantes acreditados de la mayoría gubernamental ya habían hecho declaraciones sobre mi "delirante" declaración, que en su opinión ofendía a la entera comunidad judía (sic). La cual estaba claramente ocupada con otro tipo de asuntos, porque la mañana siguiente varios periódicos is-



Casillas: Hablando se puede llegar a un acuerdo

Casillas, miembro de la junta directiva de la AFE, considera que "hablando se puede llegar a un acuerdo" en el enfrentamiento que mantiene el colectivo con la LFP, por la negativa de los jugadores a disputar partidos de Liga el próximo 2 de enero. Leer


Hablando de precios

En una época difícil, en la que muchos consumidores pasan serios apuros económicos, parece lógico que muchas marcas opten por centrar sus mensajes en los precios, descuentos, ofertas y promociones. Pero si algo debe lograr la publicidad, además de vender, es aportar valor a las marcas y diferenciarlas de la competencia. Ya lo escribió hace años Jack Trout en uno de sus tratados de marketing que lo han convertido en uno de los grandes gurús internacionales: «Si usted no es diferente, más vale que tenga un precio muy, pero muy bajo». Precisamente, una de las funciones clave de la publicidad es aportar esa diferencia, intentar convencernos de que dos productos, por mucho que parezcan idénticos, en realidad no lo son. Porque incluso cuando se habla del precio (algo que con la crisis se ha convertido en lo más habitual en los anuncios de todos los sectores) puede haber enormes diferencias dependiendo de cómo se haga. Algunas marcas han optado por seguir reforzando su prestigio al tiempo que se destaca la oportunidad de conseguirlas mucho más baratas. En otros casos, como Hipercor, buscan una peculiar asociación de la propia marca con la palabra precio. Las hay que, como Ikea, utilizan el camino de la solidaridad para recoger al hijo pródigo que debe volver a la casa paterna, se supone que renunciando a su independencia a causa de la crisis (sólo el cuidado con que se ha hecho el anuncio permite que llegue como un mensaje alegre y optimista, con ese «Donde caben dos, caben tres»). Por su parte, Central Lechera Asturiana reivindica que «No todas las leches son iguales», pero también habla de precios para que no se renuncie a su marca. Con todo, quizás el caso más singular sea la campaña de Pavofrío, utilizando nada menos que a Elena Salgado como prescriptora. Claro que, aparte de la lógica imposibilidad de contar con la vicepresidenta segunda y Ministra de Economía y Hacienda para anunciar embutidos, y seguramente también para evitar posibles rechazos ideológicos, Campofrío opta por el «homenaje a todas las Elenas Salgados, las responsables de economía de cada casa». La credibilidad y cercanía que transmite la Elena Salgado de Cáceres es impecable y divertida, y consigue plenamente que nos quedemos con la idea: las cosas están mal, pero por una pequeña diferencia de precio no hay que renunciar a las marcas que nos gustan.

Hablando de memoria histórica

Publicado el 24/05/2009 en elmundo.es: Rajoy da su respaldo a Camps frente a los 'inquisidores del siglo XXI'.


Me encanta. Resulta que la segunda persona más votada para ser presidente del Gobierno de este país considera que jueces, fiscales y periodistas son la reencarnación del Santo Tribunal. Lo empuña el mismo Mariano Rajoy que decía aquello de "España se rompe", "Usted está sometiendo la Constitución a una banda terrorista" o aquel último chascarrillo cargado de impotencia en el que recordaba a los socialistas que "no saben leer".

Ya que consta que el líder del PP sí sabe leer, es probable que sea necesario que alguien le diga con que textos puede utilizar ese don que, lamentablemente, muchos millones de personas no tienen la posibilidad de disponer en todo el mundo. Es chocante que cuando las sociedades luchan contra el analfabetismo, aparezca el líder de la oposición de un país y compare el trabajo diario de la Justicia española con el legado de cenizas e injusticias que dejó la Inquisición.

Insisto en el concepto de lo util que es la lectura, porque probablemente el señor Rajoy sabrá que la Inquisición fue un Tribunal católico que convirtió en polvo vidas humanas.

Llegado este momento es posible que sea así. Rajoy tiene razón. Debe dar su apoyo "a los suyos frente a los inquisidores del siglo XXI". Pero esos no son ni los jueces, ni los fiscales ni los abogados. Ni siquiera lo son los periodistas. Los verdaderos inquisidores de nuestros días son los que utilizan el poder para enriquecerse, para imponer su voluntad ante todo y para dominar el mundo. Esos son los que convierten en cenizas lo que llamamos democracia. Esos se llaman Roldán, Conde, Vera o Roca. también son aquellos que responden a los nombres de Fabra, Granados, Crespo, Hernández Mateo o Alperi. El tiempo dirá si el señor Camps merece tal función en nuestras memorias. Y todo eso, señor Rajoy, lo tiene usted dentro de su partido con nombres propios. Écheles si de verdad respeta a los que, por creer en usted y su partido, tienen que salir a la calle todos los días con escolta. Demuestre que usted sí sabe leer y que, al menos, conoce la parte de la ética que dice que todo delito será juzgado y condenado.