vengarse

Irán quiere vengarse de los responsables del ataque y culpa a Occidente

Las repercusiones del ataque suicida perpetrado el domingo por el grupo extermista suní Yundulah (Ejército de Dios) contra el cuerpo de élite iraní  vinieron en forma de denuncias y amenazas. La Guardia Revolucionaria, que perdió a siete pasdarán (como se conoce a sus miembros), prometió, en un comunicado, que llevará a cabo una respuesta «demoledora» contra los culpables del ataque. 
El ministro del Interior, Mustafa Mohamad Nayar, exigió a Pakistán –al que acusa de ofrecer refugio a los grupos radicales que actúan en la frontera– que entregase a la Justicia iraní a los autores del atentado.  «La negativa de Pakistán a la hora de entregar a los terroristas no podrá ser justificada de manera alguna», declaró el ministro.
Por su parte, el ayatolá Ali Jamenei, líder supremo de la República Islámica, dijo que se castigará a los terroristas porque los  «enemigos no pueden dañar la unidad de los iraníes». Por su parte, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general   Mohamed Ali Jafari, afirmó que Yundulah tiene vínculos con los servicios secretos de Estados Unidos, Reino Unido y Pakistán. Aseguró que «se van a poner en marcha acciones de   respuesta para castigarlos», según recogió la Prensa estatal.
Desde Islamabad niegan las acusaciones e insisten en que cooperarán contra el terrorismo.