2 DE SEPTIEMBRE

Eduardo Benítez, la medalla a la solidaridad en el juego y en la vida. Ubuntu

Eduardo Benítez, la medalla a la solidaridad en el juego y en la vida. Ubuntu
Eduardo Benítez tras recibir su medalla.
Eduardo Benítez tras recibir su medalla.  

Pocos discursos se habrán escuchado en los últimos años de agradecimiento a una medalla que estén a la altura del que ha pronunciado este lunes, 2 de septiembre, Eduardo Benítez, Medalla de la Autonomía a propuesta de VOX. Benítez le ha puesto poesía al inicio para glosar a la Ceuta a la que pertenece desde que con un mes de vida cayó desde Sevilla en la Cuesta parisiana. Pero ha ido un puntito más allá de unas gracias normales o de decir con bellas palabras lo bella que es esta ciudad y ha aprovechado para entregar a los asistentes una bonita historia que evidencia como progresar en la vida hasta el punto de recibir el reconocimiento de toda una ciudad o en un juego que exige tanta solidaridad como el baloncesto al que él se ha entregado en cuerpo y alma y gracias a ese esfuerzo ha sido reconocido este lunes.

Y es que Benítez es uno de “esos caballas, gallaretas”, tirando de argot local, así lo ha querido decir, que coge el Baleária de las 6 de la mañana y vuelve en uno de los últimos barcos encontrándose con otros como él. Los sacrificios de la competición, el tiempo robado a la familia, “a su universo estático”, su mujer, “que para eso me ha aguantado 35 años”; precioso agradecimiento con el título de una canción compuesta por él mismo.

En la vida como en ese juego llamado baloncesto, tan complejo a veces, sin hacer equipo no se avanza, lo sabe bien Benítez, y lo ha contado tirando del concepto africano del ‘Ubuntu’, su grito de guerra para esta temporada.

El Ubuntu es pura solidaridad, no se puede ser feliz si uno sólo de nosotros no lo es, “soy porque somos”, pero más allá del concepto, Benítez ha tenido la habilidad de explicarlo con una historia, la de un grupo de niños de una tribu africana que fueron cobayas de antropólogos, puestos ante un bol de frutas como premio se la podía comer aquel que llegar antes a ella –la competición–, lejos de salir corriendo a codazos los niños pusieron en práctica el ‘ubuntu’ y caminaron hacia la fruta para compartirla.

No sólo eso, Benítez, aprovechó su intervención para reivindicar “darle una vuelta”, la frase que más le escuchó al seleccionador español de baloncesto, Sergio Scariollo durante este verano cuando fue invitado a la gira de preparación de la Selección, para tratar de mejorarlo y de paso mejorar la sociedad. Y de nuevo lo hizo con gracia y con una historia, reclamando un sistema universal, como los del baloncesto que se base en la creatividad y la cooperación. “Es como aquel niño argentino al que le preguntaron cuál era su religión y contesto con su natural acento: no sé, yo soy vegetariano” (clavando el acento en este punto).

Y también supo y pudo tirar de otra historia y de más baloncesto para expresar cuánto le llenaba el reconocimiento de la Medalla, se fue hasta los lejanos 80 cuando se sacó el título de entrenador con el desaparecido Manel Comas de maestro, y con muchos compañeros que hoy entrenan en la ACB. Comas al finalizar les dijo que ahora “el baloncesto les pondría en su sitio, no fue el baloncesto, si no la vida”, y que a ver si alguno lograba tener un Ferrari como el suyo. “No cambio el Ferrari por este momento”, ha expresado.

Vivas también ha tenido palabras elogiosas para Benítez:

“Don Eduardo Benítez es referente de muchas cosas. Referente de los miles y miles de ceutíes, de ahora y de siempre, que lo son por llevar a Ceuta en el corazón, aunque aquí no hayan nacido.

Referente de esas personas que aman al deporte, y al deporte dedican una buena parte de su vida, por entender que, además de ser una práctica saludable, es una excelente escuela de valores, una herramienta muy útil para cultura el respeto, la humidad, el afán de superación, el espíritu de equipo, el juego limpio…

Referente, en fin, de quienes le plantan cara a la adversidad; de quienes no se dejan vencer por las dificultades, de quienes en el túnel encienden una vela antes que lamentar la oscuridad.

Por todo ello, por ser un ceutí comprometido y un ciudadano ejemplar, don Eduardo Benítez ha recibido la Medalla de la Autonomía”.