DILIGENCIAS

Las familias de los niños diabéticos presentan un doble recurso contra el archivo del caso del campamento

Las familias de los niños diabéticos presentan un doble recurso contra el archivo del caso del campamento
Las familias han recurrido en apelación ante la Audiencia.
Las familias han recurrido en apelación ante la Audiencia.  

Las familias de los niños que en septiembre del año pasado acudieron al campamento para diabéticos organizado por la Consejería de Sanidad han presentado sendos recursos de apelación y reforma ante la Audiencia Provincial y el Juzgado de Instrucción número 6 contra el auto de sobreseimiento y archivo dictado por la titular de este último sobre las diligencias abiertas en relación con una supuesta mala praxis o imprudencia profesional con el adjudicatario de la supervisión médica, José Antonio Márquez, y la coordinadora del Programa de Diabetes de la Ciudad, Margarita Medina, como investigados.

Las familias, que han rechazado expresamente saldar el caso con una indemnización económica, consideran que cuando menos la instrucción debe incorporar el dictamen de un  perito especialista endocrino que acredite que, como estima la juez, “no se ha acreditado que durante el campamento se provocase un descontrol de la diabetes que produjese lesiones”  los menores.

Además, estiman imprescindible que se practiquen nuevas diligencias como la toma de declaración al DUE que estuvo con los niños y que el Colegio de Médicos aporte el informe que pidió en octubre a un facultativo de Medicina Interna.

Fuentes del grupo de padres y madres denunciantes han asegurado que llegarán “hasta la última instancia posible” para aclarar la posible responsabilidad penal derivada de cómo se desarrolló la actividad, en la que la Ciudad ha asumido por escrito que si hubiera más ediciones “los menús serían elaborados por endocrinólogos o educadores en diabetes expertos en alimentación para niños y adolescentes” y se contaría si los progenitores lo requiriesen con ese tipo de expertos.

El año pasado se dieron niveles “extraordinariamente altos en la mayoría de usuarios, desde 200 hasta 501, frente a los recomendados entre 80-120”, “se aconsejaron malas prácticas”, “no hubo control de las raciones de la comida”, “se proporcionaron alimentos no adecuados” y “no se hicieron los controles adecuados ni se vigilaron las dosis de insulina pautadas para cada persona”, según los denunciantes.

Los perfiles de los niños que participaron en el campamento del año pasado registran numerosas hiperglucemias e hipoglucemias, así como la no realización de varios de los controles que venían establecidos en la hora de registro de la Consejería, sobre todo los nocturnos. Algunos menores registraron niveles superiores a 500 de azúcar en sangre, los indicadores entre 300 y 400 fueron habituales, otros no se ponían la insulina cuando lo tenían pautado...

Cambios a fondo si se repite

La coordinadora del Programa de Diabetes de la Consejería de Sanidad, Margarita Medina, ha dejado constancia en un informe de que, para repetir la realización de un campamento como el del año pasado con “la máxima satisfacción posible”, habría que incorporar múltiples mejoras. Entre otras, se exigiría que las familias aportasen por escrito la dieta de los menores (con raciones de hidratos de carbono) y sus pautas de insulina rápida y lenta. Sin dichas informaciones “no sería posible” asistir.

Además, se requeriría al personal sanitario destinado para la actividad “que conozca con antelación suficiente el contenido de cada ficha médica o de los informes médicos aportados por los padres o madres”, así como que ambas partes se reuniesen “con antelación suficiente” para “abordar todos los puntos a tener en cuenta en la atención sanitaria a cada menor”. Dicho encuentro se consideraría “requisito indispensable” para acudir.

“Se contará por las noches no solo con el personal sanitario y el de animación, sino también con personal de la Consejería o monitor contratado a tal efecto”, ha avanzado Medina, que también cree que sería mejor “permitir el uso de teléfono móvil a los menores cuyos progenitores lo demanden” y “estudiar la posibilidad de realizar un ‘Día de puertas abiertas’ para las familias.